En el proceso de formación integral, el cual se determina de acuerdo con el proyecto de vida y se dinamiza bajo los principios de: Autonomía, Ética, Libertad, Pertinencia, Interdisciplinariedad, involucrando fundamentos epistemológicos, filosóficos, sociológicos y pedagógicos, y la formulación de nuevas estrategias que conlleven a la formación de un profesional generalista e integral que le garanticen un saber disciplinario específico y un desarrollo del ser en toda su dimensión, asumiendo el conocimiento desde los nuevos paradigmas, con los cuales orienta la construcción del mejoramiento y la cualificación de sus docentes y estudiantes, manteniéndose al día en los aportes epistemológicos que de ellos se derivan, con el fin de solidificar una enseñanza y un aprendizaje por competencias de desempeño propias para la sociedad actual, de un Arquitecto profesional adecuado a este país y para un mundo globalizado como el que vivimos. De esta forma la Arquitectura permite:
La formación integral de la persona, capacitándola para cumplir las funciones profesionales desde la arquitectura que requieren las necesidades propias de la región y el país dentro del contexto global, asumiendo el liderazgo del desarrollo de su comunidad.
Incentivar el espíritu empresarial para que como estudiante y egresado visualice, planifique, proyecte y ejecute su propio ejercicio dentro del campo profesional, aprovechando los recursos físicos y económicos que le ofrece la región.
Dar la formación técnica, ética, humanística, social, estética y proyectual que le facilitan al profesional desempeñarse con altura en el medio.
Optimizar todos los recursos puestos a su disposición para su administración, minimizando su costo ambiental, social y económico, y maximizando su utilidad.
Dar los elementos teóricos que faciliten el desempeño con calidad profesional en su área de trabajo, prácticas empresariales e investigativas, especializándose en alguna de las áreas de la profesión.
Jornada
Diurna








